¿Cuánto cuesta un logotipo?, ¿cuánto cuesta una landing?, ¿cuánto cuesta una tienda virtual?, son preguntas frecuentes en cada cliente potencial.

Propongo definir costo, precio y valor.

El “costo” es la sumatoria de gastos para la creación de un producto o servicio.
Y esto no solo se trata de materias primas, sino también de alquileres, impuestos, salarios de empleados y otros gastos no tan evidentes.

Por “precio”, nos referimos al costo de un producto o servicio al que se le ha agregado una ganancia.
La ganancia es nuestro beneficio y, al mismo tiempo, la compensación por posibles pérdidas, que se prevé con anticipación.
El precio lo determina el creador del producto / servicio.

Con el “valor”, todo es mucho más interesante.
El valor es una característica dentro del reino de las emociones.
Esto es lo que “obtenemos” al pagar por un producto / servicio.

Y para cada cliente, el valor del producto será diferente, está determinado no solo por las cualidades del producto en sí, sino también por la propia experiencia.
Alguien puede valorar el status, otros valorarán la calidad, algunos la creatividad. Dependiendo de esto, diferentes personas pueden dotar al mismo producto de diferentes valores.
El valor lo determina el cliente por su cuenta. ⠀
Si vendemos un servicio, el “valor agregado” será la forma cómo afrontas los problemas del cliente, soluciones que ofreces, tu interés en su proyecto , tu iniciativa y proactividad.

Si creamos un producto, el “valor agregado” será un diseño único, materiales de alta calidad, soluciones de ingeniería convenientes, etcétera. ⠀
Y recuerda que el cliente paga, cuando el valor excede el precio.
Por lo tanto, cuando crees un producto o servicio, piensa no solo en el costo o el precio, ¡crea valor!

“El precio es lo que pagamos, el valor es lo que obtenemos”. 

Warren Buffett: