¡Queremos confesarles el secreto de la creatividad!

Imagine que se le asignó la tarea de crear una solución gráfica para un problema específico. Después de recibir el pedido, y con mucho entusiasmo empezamos, pero la inspiración repentinamente nos traiciona y nuestra musa cogió sus cosas en una maleta yéndose se fue de vacaciones.

¿Qué hacer? ¿A dónde se fue tu creatividad?

De hecho, la creatividad no “huirá” a ningún lado si aprendemos a cultivarla. Ahora te diré cómo hacerlo.

El diseño va de la mano, ante todo, con mucha disciplina. Un diseñador generalmente está limitado por el tiempo y no puede darse el lujo de esperar por inspiración.

La inspiración se logra con información. La extraemos de todas partes: observamos el trabajo de colegas, con experiencia y sin, buscamos nuevas ideas y hasta malas prácticas. Hay muchos recursos para esto: Youtube, Pinterest, Behance, dribbble, Instagram, etc. Consideramos ejemplos y los transformamos en “inspiración”, lo interpretamos y creamos nuevas ideas.

Ahora, afrontamos problemas específicos. Recopilamos información, nos inspiramos, seleccionamos lo que es bueno y evitamos lo que no es efectivo, lo que ayudará al proyecto y lo que no.

Los diseñadores inexpertos pueden simplemente copiar soluciones efectivas. Un buen diseñador encuentra la manera de usar la información recopilada, tomando ejemplos efectivos como inspiración, convirtiéndolo en una solución única.

¿Qué nos impulsa a buscar información?
¡Nuestra curiosidad!
La curiosidad es la chispa que despierta nuestra creatividad, y nuestra mente impulsada por esa curiosidad, genera muchas soluciones!

Resulta que la curiosidad es la chispa, La creatividad es el proceso que empezó en el momento que tu curiosidad empezó a darte posibles soluciones.

Entonces no hay ningún secreto de la creatividad.
¡Explora, no oprimas tu curiosidad, copia, interpreta, experimenta, inspírate con ideas de otros y crea nuevas aún mejores!
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¡Buena suerte e inspiración!